¿Ejercicio en la oficina? ¡Pues claro que sí!

¿Ejercicio en la oficina? ¡Pues claro que sí!

“Es que estoy todo el día en la oficina y, claro, así no hay quien se ponga en forma”. “Uy, qué va, yo paso del gimnasio porque estoy 10 horas trabajando y cuando salgo es que no tengo ni tiempo, ni ganas” ¿Os suenan estas frases, verdad? Reconocerlo, si no han salido de vuestra boca, algún amigo os las habrá dicho.

En Sprinter queremos que vivas deportivamente y, por supuesto, también en tu trabajo. Pasar tantas horas delante de tu ordenador sin hacer un pequeño break para mover tu cuerpo no es bueno para tu salud, ya no sólo la física, sino también la mental. Así que os proponemos unos ejercicios muy sencillos que podrás realizar desde tu puesto de trabajo:

  • Mientras estamos sentados en nuestra silla, podemos extender una pierna hasta el nivel de la cadera. Mantenemos la posición todo el tiempo posible y luego relajamos los músculos. A continuación, pasaríamos a hacer lo mismo con la otra pierna.
  • Para que nuestro cuello se relaje simplemente debemos inclinar la cabeza de un lado al otro hasta que casi toque el hombro (P.D. no subas el hombro o estarás ayudando a forzar la musculatura y el movimiento no servirá de nada). A continuación, presiona suavemente la cabeza con tu mano hacia el hombro, así conseguiremos estirar más el músculo y la relajación será mayor.
  • Girar tobillos y muñecas hacia ambos lados durante un mínimo de tres veces nos ayudará a mejorar la circulación sanguínea y a evitar la sensación de hormigueo en nuestras articulaciones.
  • Con la espalda bien erguida y los hombros relajados, cogemos uno de nuestros brazos extendidos y presionamos el codo hacia el cuerpo, llevando el mentón hacia el lado del brazo. Aguantamos unos 30 segundos aproximadamente y repetimos con el otro brazo.
  • Contraer y relajar abdominales y glúteos nos ayudará a relajar también esa parte de nuestro cuerpo. Además, si eres mujer, también puedes hacer ejercicios de Kegel, más conocidos como ejercicios de suelo pélvico mientras estamos sentadas.

Nosotros te hemos dado las herramientas, ahora te toca a ti ponerlas en práctica porque no, ya no hay excusa 😉