Estás entrenando, escuchando tu playlist para entrenar, cuando tu móvil empieza a vibrar en el bolsillo. Vuelves a notarlo vibrar. Cada notificación te quema mientras tratas de seguir adelante con tu rutina del día. Terminas el ejercicio y mientras te diriges hacia la siguiente máquina no puedes resistir más… y miras las notificaciones para descubrir que tu mejor amigo le ha dado “me gusta” a la última foto que subiste a Facebook y, de paso, contestar a los mensajes del grupo de Whatsapp del trabajo.

Seguramente para el siguiente cambio de máquina tengas más notificaciones y el proceso se repetirá, pero de momento, y una vez saciada la ansiedad social que te devoraba por dentro, ya puedes prepararte para el próximo ejercicio.

Quizás esta situación te resulte familiar. Puede que la hayas vivido en primera persona, o que simplemente la veas con frecuencia en tu gym, pero probablemente a estas alturas ya sepas que no es lo más conveniente. Por si aun así la tentación es demasiado grande, aquí van nuestras razones por las que desconectar de tu móvil es necesario:

  • Concéntrate en tu entrenamiento. Quizás te parezca una tontería, pero los ejercicios son mucho más eficaces cuando los hacemos  concentrados. De esta manera, la ejecución será más precisa, la realización más intensa, y la rutina funcionará mejor.
  • Los descansos son necesarios, pero en su justa medida. Si entrenamos y miramos el móvil entre ejercicios o entre series, lo más seguro es que alarguemos el descanso por encima de lo necesario. Esto puede provocar que nuestro ritmo cardíaco baje demasiado y jamás alcancemos nuestro pico de máxima intensidad, o que incluso nos cueste volver a coger el ritmo del entrenamiento. El descanso debe ser el justo para poder seguir entrenando y, créenos: no da tiempo “a mirar Twitter un momentito”.
  • Te mereces desconectar. Esto tiene poco que ver con el rendimiento que le saques a tu rutina de entrenamiento, pero no por ello es menos importante. El deporte y el entrenamiento nos ayudan a dejar a un lado todos los problemas, idas y venidas del día a día. Date un respiro: No los invites a entrar de nuevo en tu mente por mirar el móvil en mitad de la sesión, ¡ese rato te pertenece!

Ahora ya deberías estar listo para dejar el móvil en la taquilla o, al menos, ponerlo en “modo avión” mientras entrenas. ¡Suerte y a disfrutar!

Razones por las que debes decirle adiós a tu móvil en el gym

Categoria: DeporteSI EL DEPORTE HABLARA
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