power walking

Recuperar la figura después del embarazo es un reto alcanzable para todas las mujeres. No decimos que vaya a ser fácil, pero, con unas pautas de vida saludable y un poco de tiempo, estamos seguras de que todo vuelve a su sitio. Y para este propósito el power walking puede resultar ser un potente arma a tu favor. Caminar es una actividad que muchas veces queda relegada a un segundo plano, sin embargo, hoy te mostraremos cómo el power walking puede ayudarte a recuperar la figura tras el embarazo.

¿En qué consiste el power walking?

Existen muchas actividades, dentro y fuera del gimnasio, que podrás realizar tras del embarazo. Sin embargo, correr no es una de ellas, al menos en los primeros seis meses después de dar a luz. La razón es debida al impacto que conlleva el running. Y, aunque todos sabemos que correr está de moda, caminar no tiene por qué considerarse una alternativa secundaria. Con el power walking podrás conseguir resultados realmente increíbles.

Esta disciplina no solo consiste en ponerse a caminar, algo que parece bastante obvio. Todos sabemos caminar, pero no sabemos caminar de forma “inteligente”. La posición correcta requiere de hombros abajo y atrás, cabeza arriba y pecho fuera. Esta posición nos permite activar correctamente el abdomen. A esto se le añade la utilización activa de los brazos para impulsarnos (lo que en running equivale a bracear), un ritmo frenético con zancadas amplias y donde elevamos ligeramente la punta de pie.

Las sesiones de power walking pueden diseñarse, al igual que en el running, con cambios de ritmo, intervalos de trabajo en zonas aeróbicas y anaeróbicas, pero siempre tratando de mantener las pulsaciones en nuestra zona quemagrasa. Lo más importante que debes tener en cuenta en tu entrenamiento es no perder la postura corporal. Se recomienda que cada sesión de power walking dure al menos 45 minutos, aunque todo depende de la condición física de la persona.

Beneficios del power walking

En primer lugar, hay que decir que se trata de una actividad adecuada para prácticamente toda la población y no es tan agresiva como el running al eliminar el impacto. Por otra parte, nos permite mantener una gran parte del tiempo nuestras pulsaciones en la zona en la que nuestro cuerpo consume grasa como fuente primaria de energía, que suele ser hasta el 60-70% de nuestra frecuencia cardíaca máxima. Sin embargo, las sesiones pueden diseñarse con algún cambio de ritmo que eleve por momentos esta frecuencia. De este modo, también trabajamos nuestra resistencia cardiorespiratoria.

En segundo lugar, con el power walking trabajas bien la musculatura inferior (piernas y glúteos) y el core. Por ello, es una actividad física especialmente conveniente para después del embarazo.

Finalmente, al igual que con cualquier ejercicio físico, liberarás estrés y aumentarás tu autoestima. Así que, ponte ropa cómoda y tus zapatillas para salir a andar. ¡El power walking te espera!

El power walking después del embarazo

Categoria: DeporteNO HAY RUTINA
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