La Navidad, esa época en la que nos reunimos con la familia después de haber estado separados mucho tiempo o juntos todos los días, depende. Lo que no fallan son los reencuentros, los “cómo has crecido”, los “cuánto me alegro de verte, nieto”… Y para que todas estas emociones no se conviertan en tensiones, os recomendamos poner en práctica nuestro ejercicio especial de Navidad.

En Sprinter te animamos a que te dejes ganar y te pongas como objetivo que en esas interminables comidas familiares que nos esperan todo el mundo salga con una sonrisa. ¡Incluso la tía lejana que vive sola con su gato y que siempre mira desafiante a los demás! Queremos que pongas todo por tu parte y te dejes ganar por la familia, que es Navidad.

#DejateGanar en la familia practicando los siguientes consejos:

  • Renuncia y come en casa de tus suegros. En el caso de las parejas, muchos problemas surgen cuando hay que decidir en qué casa comer, si en la de ella o en la de él. Para evitar estas riñas, que pueden generar mucho estrés, como sostiene el psiquiatra Luis de Rivera, conviene establecer un orden rotatorio: uno año se deja ganar uno, y al siguiente el otro. También puedes dejarte ganar dos años seguidos, ¡seguro que tu pareja te lo agradece!
  • Si no vas a cocinar, ofrécete voluntario para ayudar en el resto de tareas. Ya sabemos que es muy cómodo eso de llegar a mesa puesta pero organizar la cena de Navidad no es moco de pavo, ya que no se trata sólo de cocinar. Hay que hacer una gran compra, poner de acuerdo con la hora a todos los invitados, decorar la casa… y luego viene lo más difícil: ¡recogerlo todo tras el convite! Si eres de los que no les gusta los fogones, trata de ayudar en lo que puedas, como si se trata de sacar al perro para que no esté por el medio mientras tu madre cocina.
  • Márcate un papel de moderador. En todas las familias hay siempre jugadores del equipo A y jugadores del equipo B. Es decir, personas con posiciones muy distintas. Si quieres que todo salga bien, déjate ganar y toma la batuta de moderador. Cuando la discusión sobre un tema concreto está subiendo de tono, es mejor poner un poquito de esfuerzo e intervenir, aunque sea con un toque de humor.
  • Ponte en el lugar de los demás. Cuando un miembro de la familia ha tenido un mal año, eso se nota. Hay dejarse ganar, ponerse en el lugar del otro, y transmitirle cariño para que vea que la Navidad no es una fecha para reunirse por obligación, sino para darse cariño.

¿Te animas?

Déjate ganar con la familia, que es Navidad

Categoria: JUNTOS ES MEJORVida
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