El último día del año es inspirador, de reflexión y también de pasarlo bien con nuestros familiares o amigos más cercanos. Ese día miramos atrás y vemos la cantidad de retos superados y metas que hemos cruzado y todas las aventuras que ya tenemos para el año siguiente, junto con esas promesas que cuestan tanto esfuerzo cumplir y que todos nos proponemos al empezar el año.

Ese día pongo sobre la mesa todas esas cosas que quiero alcanzar para el próximo año. Marcando la más importante que siempre es la que requiere más esfuerzo por mi parte. Para mi es importante fijar estos objetivos para poder lograr todo aquello que deseo alcanzar.

Siempre vemos las cosas muy difíciles cuando no tenemos claros nuestros objetivos. Yo llevo muchos años practicando toda clase de deportes y sólo el hecho de practicarlo me motiva, pero cuando tengo un objetivo es cuando mi motivación llega a su máximo exponente. Ponerse un objetivo no quiere decir hacer una hazaña titánica o lograr un reto insuperable, simplemente consiste en tener una idea clara de nuestro objetivo y que pueda ser superado acorde con nuestras capacidades.

¿Cómo podemos lograr estos objetivos?

Uno de los trucos que siempre me han funcionado es no esconderlo, decirle a todas y cada una de las personas de mi entorno mi próxima aventura, hay que ponerle nombre y fecha, porque el entorno te dará fuerzas para llegar al éxito

Una de las formas es buscar personas que tengan un objetivo muy parecido para compartir esa experiencia y conocimientos. De esta manera podemos tener mucho más apoyo, llegando a conocer personas increíbles y formar grandes amistades.

Todo podemos lograr grandes cosas, todos somos capaces de todo y siempre podemos ofrecer un poco más

Este año quería seguir mi ritual de siempre, un día tranquilo pensando en los objetivos próximos, un día donde siento las bases del siguiente año que siempre me ayudan a comenzar con buen pie y energías positivas.

Pero como cada año el día 31 de diciembre se celebra una carrera popular en Barcelona como en otras ciudades y para muchos es la última carrera del año y no se la pueden perder. Pero yo, por el contrario llevo años negándome a participar ya que amigos y pareja siempre me han intentado persuadir sin éxito, porque siempre he seguido mi ritual de tranquilidad.

Pero este año me dejo ganar y voy a correr con mi pareja porque a ella le hace mucha ilusión y después de tantos años voy a saltarme el ritual y me lo tomaré como un 31 de diciembre 2.0.

Todos en algún momento de la vida tenemos un error 404 y nos hemos dejado ganar, para hacer a otra persona más feliz y al final esa felicidad compensa ese esfuerzo.

Muchas veces dejarse ganar no es retroceder, es evolucionar.

 

Enric Pou

Enric Pou: 31 de Diciembre 2.0. Llegando al último día del año corriendo

Enric Pou

Enric Pou (21 de enero de 1987 – Barcelona) Creativo, emprendedor y deportista por afición jugó al baloncesto llegando a la selección catalana, pero una lesión lo apartó de este deporte para siempre. Sin embargo, nunca abandonó su pasión y comparte que ‘la práctica del deporte es la que te da la capacidad de la constancia en todos los campos de la vida’. Siguiendo esta filosofía, en 2015 logró llegar de Barcelona a Roma en bici de carretera en 8 días, superando 200 km diarios.

Categoria: Firmas ColaboradorasJUNTOS ES MEJORVida
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1 comentario

  • Esa filosofía esta muy bien pero a la hora de la verdad hay mil variables que pueden hacer que no llegues a tu objetivo, hay que tener el coco muy duro. Nos vemos en la cursa dels nasos!

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